jueves, diciembre 13, 2007

Apático

Dios, qué semana más apática. Desde que he llegado sólo he ido a Madrid el viernes pasadoel resto de días los he pasado en mi ciudad dormitorio. Mis actividades básicas han sido ir a clase de conducir, ver películas, ponerme al día de series americanas y dormir. Además se me ha roto la tecla del número 1 del portátil y cada vez que quiero escribirlo tengo que darle unos golpes...

Lo de conducir es raro. Cuando estoy en clase mi profesor me pone tenso porque no para de hablar y de decirme que estoy tenso y me equivoco todo el rato, y me examino el martes y no sé, no sé. Lo único que sé es que cuesta una pasta, que he pagado esta tarde las clases y las tasas del examen y he flipado. Luego por la tarde mi madre me deja llever el coche por Majadahonda y lo llevo de puta madre.

Las películas siempre serán mi pasatiempo preferido. Fui al cine con Marta a ver Diario de una niñera. Parece mentira que los directores sean los mismo de American Splendor. Es como si te dicen que El séptimo sello y American Pie son del mismo director. Vamos, que la noche y el día. Es entretenida (lo único que se puede decir del cine mainstream), pero todo el rato sabes lo que va a pasar y tiene este tufillo de denuncia que no es denuncia de casi todas las pelis de denuncia producidas por los malvados hermanos Weinstein. Vale, sale Scarlett Johanson y Laura Linney sorprende, pero se queda en eso. Si me tuviera que quedar con algo, es con el pedo que se tira Scarlett en la bañera.
El resto de pelis las he visto en casa. Enviado especial, de Hitchcock, que me ha encantado; A good woman, que la pusieron el lunes en La 2, que los lunes no hay nada interesante y menos mal que la pusieron. Está basada en una obra de Oscar Wilde y por lo menos los diálogos eran divertidos; y después me tragué dos pelis de los 80, que para mí es la peor década del cine, que me han gustado una regular y otra poco. Regular me ha parecido Less than zero. La novela de Brett Easton Ellis habla de la falta de interés de los adolescentes ricos de California, su falta de expectativas y su adicción a cualquier cosa que les haga escapar de la realidad. El protagonista, Clay, es un personaje chulísimo, frío, sin sentimientos y un poco perdido y asustado. En la película es un joven con bastantes sentimientos y con un rollo antidroga nada que ver. Además, el protagonista de la peli es un personaje medio secundario del libro. La que me ha gustado poco es Xanadu. Dios, qué pastiche. Póntelo todo. Comedia, drama, musical, rock, Gene Kelly, disco, fluor, efectos digitales, Olivia Newton-John, pintura, patines, industria discográfica... en fin, que mucho ruido y pocas nueces.

He terminado de ver la tercera temporada de Weeds, mi serie preferida del último año, que tiene un final un poco decepcionante y que huele a ffinal definitivo. Espero que no. También me he visto la segunda temporada de The IT crowd, una serie inglesa que sería mucho más divertida sin las risas enlatadas.



Hoy me he pillado la entrada para ver a Róisín Murphy en la Riviera el sábado. Iré con Alber y con Las Chicasss, compañía perfecta. Auqnue vi a The Kills en Londres, fue un concierto muy corto. Hace mucho que no veo música en directo y estoy con muchas ganas. A ver qué tal se lo monta la borracha irlandesa. Cuadno la vimos con Moloko en el FIB estaba cieguísima y dio un conciertazo, con apertura de piernas incluída.

Y para acabar, comentar que no me parece de recibo que el FIB saque mañana los abonos al mismo precio que el año pasado cuando ya tenían el cartel. Por ahora sólo han confirmado a My Bloody Valentine, grupo 90s que vuelven a hacer caja tipo Pixies, Babyshambles, que tocarán por tercer año consecutivo (a ver si a la tercera hacen un concierto decente) y The Rumble Strips, un grupillo que acaba de empezar y que no son reclamo de nada. Leí en El País que estaban en negociaciones que Radiohead, Bob Dylan, R.E.M. y Nick Cave. Pueden decir misa, porque lo de R.E.M. lo llevo oyendo varios años y nunca vienen. Cómo molan R.E.M.

Agur

1 comentario:

Carlota Picotte dijo...

¿pero qué dices?

Xanadú, de tan, tan mala, es BUENA!