martes, enero 20, 2009

¡Cumpleaños feliz!



Hace un rato, cuando he salido de clase, había un coro gospel en la boca de metro de Tribunal, cantando a grito pelao, con una cámara grabando. Y eso que La Guerra de los Coros tiene muy poca audiencia.

La semana pasada no hice otra cosa que ir a trabajar e ir a clase. En el trabajo fetén, como soy becario y acabo de empezar, pues no tengo mucho que hacer más que ver, oir y aprender. De tranqui. Lo de ir a clase ya es más peliagudo, porque ahora es cuando el máster se pone duro y nos va a comer más tiempo del que existe. Nos tendremos que trasladar a otra dimensión espacio temporal en la que los días tengan 34 horas y las semanas 9 días. Yo propongo que los nuevos días se llamen Ares y Dominga. Dominga es el nuevo domingo, pero con un toque más lúdico, menos aburrido. Después de esta chorrada, diré que el miércoles no pude más y el sofá me atrapó en una reparadora siesta que me impidió ir a clase. Bien por mí, que la clase fue de números y otras cosas que no van conmigo.



El viernes mi tarde de descanso se tomó un descanso y quedé para hacer trabajos de clase. Creo que a partir de ahora los findes serán así, quedar, quedar, quedar, crear, crear, crear. Libertad creativa. Creationis Libertas. Después bajé hasta el Ochoymedio al primer gran concierto del 2009. Espanto, Lidia Damunt y Joe Crepúsculo. Antes nos tomamos unas cañejas en el bar de al lado. Hablamos de cine de ahora y de series de ahora. Cuando entramos Espanto ya no estaban, pero nos dio igual porque ninguno de nosotros sabía quiénes eran ni nada. Entonces salió Lidia Damunt, que me apetecía lo que más. Empezó con "Pagan por tocar" y se le desenchufó la guitarra. Entonces canalizó su rabia y empezó una versión furiosa de "Ocho caballitos de mar". Y se le volvió a desenchufar la guitarra. Entonces se volvió loca e hizo un recital punk-blues-new-traditional-acoustic que a mí personalmente me dejó enamorado. Qué tía, con su pandereta atada al tobillo, su guitarra y su armónica se monta el show. Luego a Joe Crepúsculo no le hice mucho caso, pero se me hizo un poco largo y un poco repetitivo. Se me metió en la cabeza esa frase de Ana Belén de "que la guerra no me sea indiferente", porque en "Baraja de cuchillos" Joe dice algo parecido. Por ahí andaban famosillos underground: los Vegas-Rosenvinge (como los llama Henar) y Mauro Entrialgo. A la salida, Alber y yo estábamos hambrientos hasta límites insospechados, pero el resto no, y nos fuimos a La Buena a buscar a los que no habían venido al concierto. Guille nos contó algunas anécdotas divertidísimas de su viaje por Italia. Nos descojonamos en el frío de la calle y nos fuimos al Burger King de Tribunal, que resulta que abre hasta horas intempestivas. Alber y Pablo se pidieron un Steakhouse, yo un Big King XXL. Ese Burger es un peligro público, con los adolescente (y los no tan adolescentes) borrachos pidiendo de las peores maneras. Además la gente entra a mear y el baño está en unas condiciones bastante parecidas a cualquier cubiculo de plástico de esos que ponen en los festivales para descargar. Un asco, vamos. Entré y había un charco de 3 centímetros de altura. ¡Puagh! Después del Burger estábamos haciendo la boa constrictor y, a pesar de que había plan divertido en el Polyester y más tarde en el Stardust, nos fuimos a casa a hacer la digestión.



El sábado me levanté tan fresco como una lechuga y después de comer me lancé a la calle a comprar los regalos del amigo invisible versión NOSOTROS. Este año, en vez de hacer el clásico reparto de papelitos con un nombre, hemos hecho directamente el juego que Pablo importó de Finlandia. Cada persona que participa tiene que comprar 2 regalos: uno bueno y otro malo (tipo figuritas horribles de los chinos, o lo que sea que sea de muy mal gusto). Luego, con unas normas que no voy a explicar aquí porque no me sale, se tiran dados y según lo que te toque puedes abrir regalos, tener más que los demás o putear. En fin, es un juego muy divertido, muy largo y que saca lo peor (y a veces lo mejor) de cada uno. Al final, todo el mundo vuelve a casa con dos regalos, qeu pueden ser dos buenos, dos malos o uno bueno y otro malo. Este año había muchos de temática animal: máscaras de leopardo y de serpiente, animalitos para ponerse en los dedos, un bolígrafo animal print, una acuarela de Henar con la portada de Alegranza de El Guincho, un masajeador con forma de rana... Algunos compramos lo mismo. Nabo y yo llevamos como regalo bueno un despertador de Muji que según la posición que tenga te da la hora, la temperatura, hace de cronómetro o de alarma. Muy chulo, lo quería para mí (sí, te pueden tocar tus propios regalos), pero al final no sé quién se los llevó. Desde luego, cuando pase por Muji me vy a comprar uno, que necesito un despertador y además se me ha metido en la cabeza que lo quiero. Otro regalo que se repitió fue una pelota para hacer gimnasia. Más regalos que salieron: un cenicero con la bandera de España, un cenicero con una transexual caribeña, una barba postiza, un termo, unas fotos de los dos lados de Alber, un abanico, un poster tipo tablao flamenco customizado con nuestra expersión favorita (¡planchapatuabuelo!), una tonelada de chucherías, el comic "Macanudo", un libro de ilustraciones creadas a partir de las letras de Manos de Topo, una depiladora de ingles... vamos, un cuadro. También había un cuadro de Henar. Un HENART. A mí me tocó una maleta de Betty Boop que va directa a mi madre, y una etiquetadora DYMO. Dos regalos totales.



Lo mejor de la noche para mí fue cuando, por sorpresa, me dieron mis regalos de cumple... bueno, ¡qué emoción! No me lo esperaba para nada, me dio como un tembleque y me quedé un poco paralizado de la ilusión. No lloré porque mi sistema lacrimal debe tener algún problema. Me cayeron un comic book de Paco Alcázar, el "Buenos tiempos para la muerte" de Juanjo Saez, el nuevo disco de Animal Collective en una edición en vinilo impresionante (con ese portada) y lo mejor: ¡el abono del Primavera Sound! Bueno, qué subidón. Con lo pobre-rata que voy a estar este año, me viene de perlas que me aseguren la presencia en mi festival favorito de la península. Este año voy a ver a los ¡Vaselines! Y todo gracias a mis amigos, que son los mejores. Desde aquí os lo vuelvo a decir: GRACIAS Y NO TENGO PALABRAS.



Después de la fiesta de los regalos nos fuimos a cenar a un libanés de Lavapiés. Bueno, no sabemos la nacionalidad exacta, pero se llama Beirut, así que serán libaneses. Me pedí un kafta que me encantó, a pesar de la dudosa higiene de la sandwichera en la que los hacían. De ahí me fui a casa con Santi, que no tenía el cuerpo para ruidos. Dormí como un bendito, hasta la una. Me levanté con ánimos renovados y me fui con Marta, Santi y Marina a tomar el aperitivo por nuestro querido pueblo, Majadahonda. Hacía tiempo que no poníamos en marcha eso de "El aperitif es el leit-motif", pero lo recuperamos con fuerza, yendo a Angelita, un bar mitiquísimo del pueblo que tiene las patatas fritas más saladas y más ricas del mundo. Angelita, la dueña, pasa de vez en cuando por tu lado mientras susurra: "Ahora os traigo patatas, ahora os traigo patatas". Está realmente obsesionada con sus patatas. Compramos el periódico y el pan en una panadería fina y a casa a comer. Me pasé la tarde en casa de Angela terminando otro trabajo del máster, que ya no damos más abasto.



Ya han pasado las doce de la noche, así que ya es oficialmente mi cumpleaños. 27 castañazos que me caen. Pero empiezo el año al revés que el mundo: con optimismo, buena onda y muchas ganas. Feliz con el máster, feliz con las prácticas (el primer trabajo que me gusta de toda mi vida)... En fin, que todo bien. Además, en tres semanas me voy a Londres a festejar, un fin de semana a ver a la familia (si sigue así, tendré más familia allí que aquí). Qué ganas. Y el miércoles, estrenamos nevera en casa.

Iba a comentar lo del concierto de El Guincho en Barcelona y el robo de una de las vacas artie de Madrid, pero la entrada es larguísima. Paso.




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Now playing: No Doubt - Tragic Kingdom
via FoxyTunes

2 comentarios:

Gabriel dijo...

Feliz cumple Lisensiado!
Aprovecho esta oportunidad para recomendarte a un cantante argentino que a punta de folktrónica lo-fi, crea unas cosas estupendas: Diosque.
Leyendo tu entrada me ha venido a la cabeza esta canción resultona de temática común y con voz tratada a la Karin Dreijer. A ver qué me dices. http://www.lastfm.es/music/Diosque/Rebajadas+2008/La+Guita

L. Elliot dijo...

Qué bien, entonces!
Nos veremos en el Primavera!