martes, marzo 03, 2009

El calvo de LIDL

Curva en algunas lenguas eslavas significa PUTA. No he conocido a muchos eslavos, pero alguno me ha comentado lo chocante que le parece escuchar la palabra curva continuamente en el metro. "Atención, estación en curva. Tenga cuidado para no introducir el pie entre coche y andén". Miguel una vez introdujo el pie entre coche y andén. Y creo que mi prima también.



El viernes por fin pudimos quedar los ganadores del concurso para celebrar nuestro triunfo. Quedamos en La Panza es Primero de Campoamor, por cambiar de aires, y resultó que era mucho más pequeño de lo que pensábamos. Allí estábamos Lourdes, Nicole, Lady Miriam, Adrián y yo. Nos pedimos ya las sempiternas jarras de margarita a 15€/Litro y picoteamos unos nachos y unos tacos. Ñam. No me canso de ese sitio, qué rico todo y qué majos son los trabajadores. Al rato se nos unieron Pablo y Patricia, que acababa de aterrizar desde Barcelona. Había venido a ver a unos amigos suyos que tocaban en la fiesta de Flor de Pasión. Nos actualizamos (llevaba bastante sin verla) y nos meamos de la risa. Nicole estaba especialmente sembrada esa noche. Lourdes ligó con algunos comensales. Antes de salir me tomé un chupito de tequila, que nunca hago porque son carísimos, pero como era una celebración, pues eso. De ahí nos fuimos al Polyester, que cada vez me parece más antro, más cueva y más cerdo, pero no sé por qué es siempre la opción cuando no sabemos a donde ir. A Pablo le metieron mano, la música me pareció horrible y para colmo han quitado el 2x1. Pablo, Pat y yo nos quemamos y nos fuimos dirección Louie Louie, pero de camino paramos en el Freeway y allí que nos quedamos. Yo casi no estuve, porque llevaba todo el día de aquí para allá (como viene siendo habitual los viernes) y estaba cansadísimo.



El sábado estuve viendo la vida pasar, hablando por el messenger con algunos compañeros del máster y limpiando un poco, aunque la limpiada olímpica me la pegué el domingo. Por la noche quedamos en casa de Alber para comer algo rápido y tomarnos algo en su cocina. Adrián nos estuvo contando peripecias de su viaje por Asia (algunas realmente espeluznantes) y charlamos de esto y de aquello, desde los óscars hasta las marcas blancas. Ahora hay un anuncio en la TV que te dice que como no compres productos de marca se va a acabar el mundo. Pero es que Hacendado es mucho Hacendado. Y el calvo de LIDL dice que lo de calidad, al LIDL que va. Como el día 14 pincho con Nabo en El Túnel, fuimos a ver qué tal estaba. El sitio me encanta, es oscurillo, pero bastante grande. No hace demasiado calor y hay proyecciones entretenidas. El público era un poco restos del En Plan Travesti, ya sin disfraces ni personajes. En El Túnel trabaja Iván, al que llevaba SIGLOS Y PICO sin ver. Me encontré con Ale, que se va a vivir a Berlín en breve. Y andaba Aitor, que pinchaba, que me contó que sus dibujos se venden como rosquillas.



Se hacía tarde y pusimos rumbo a Nasti. O más bien a la cola del Nasti, el antaño mejor garito de Madrid (la cola, no el Nasti) Como en los mejores tiempos, lo pasamos súper bien, allí nos encontramos con Pat y Pat y nos tiramos una horita esperando. Cuando estábamos a puntito de entrar tuvimos una gresca con un puerta y nos entró un ataque de dignidad y en vez de aceptar con el rabo entre las piernas nos pusimos gallitos y acabamos yéndonos. Un puerta le dijo a Alber que se había quedado con su cara. No aprenden... ¡qué peligro! Y a esas horas, ¿qué se puede hacer en Madrid? Pues está clarísimo: ir al Hernán Cortés. Allí estaban Iván (otra vez), Cristina (que había pinchado en el Labo) y Aída, sin Sele, que estaba en Córdoba haciendo acopio de flamenquines. Lo pasamos bien, pero era tardísimo y había que despedirse (Pat se iba el domingo). Al final llegué a casa a las 6.30, bajé al perro (fuerza de voluntad) y me dormí.

El domingo lo dediqué a cocinar, limpiar y avanzar un poco en las cosas de casa, que es el único momento que tengo. Hablé con mis compis por messenger cual adolescente, hice unos dibujillos (más bien unos bocetos) para un trabajo y me vi algún capítulo de series que tenía atrasados.



A finales de enero hice un pedido a Elefant Records (hago varios al año, es la mejor discográfica del mundo mundial) El caso es que la semana pasada me acordé de qu había hecho el pedido y no me había llegado. Tras dos días de llamadas, visitas a las oficinas de correos, mails a Elefant y burocracias del infierno, he conseguido hacerme con mis discos, que de hecho estaban en la oficina y la tipa de correos no lo había buscado bien. Ya casi no me acordaba de lo que había pedido, y, como siempre, me hice con unas gangas que lo flipas. Por 27,20 (gastos de envío incluidos) me llevo: el 12" de Freiburg 3.0 de Tocotronic vs Console, un 7" edición americana del "Pez Globo" de Nosotrash, un 7" de Camera Obscura, la banda sonora de Eban & Charley compuesta por Stephen Merritt, el "Instant Wigwam and Igloo Mixture" de Go-Kart Mozart, el "Sincerely Hot" de Domenico + 2, el single de ":14 zero zero" de Console (una de las mejores canciones de los 90) y de regalo un recopilatorio de la revista Factory de la discográfica Inane y un single de Chucho de la banda sonora de "Abre los ojos". Ahí es nada.




Para acabar, una campaña de Pikolín que me encanta:



Y me voy a sobar, que es tardísimo (para mí)

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