lunes, octubre 20, 2008

Miserabilia

Qué rollo me parecía actualizar esta semana. Lo he pensado varias veces y nunca lo hacía. Hoy es el día. Dos cosas antes de empezar: el bar de Malasaña del que hablé el otro día se llama Alqamaru, con Q, y no Algamaru. Y también decir que se me pasó comentar la escenita que vimos Santi y yo en la línea 2 de metro: un preadolescente esnifando pegamento y amenzando con su actitud malrrollera a todo el vagón. La gente se cambiaba de sitio y todos estábamos deseandoq ue llegara nuestra parada para poder hablar con libertad. Qué miedo, en serio.



El miércoles quedé con Santi y con Marta en Madrid para merendar como las viejas. Nos sentamos en una terraza de la calle Fuencarral (del lado de Quevedo, no del lado de Malasaña) en la que éramos los únicos jóvenes, los únicos chicos y los únicos que no pedimos churros para merendar. Había señoras muy mayores poniéndose hasta las cartolas de churrazos bien cargados de azúcar. Luego nos metimos en el Pull & Bear a hacer tiempo hasta la clase de danza de Marta y nos compramos algún caprichito. En mi caso el caprichito era necesario, me compré una cartera, que la que tenía estaba hecha una mierda. Me pillé una que tiene los símbolos del euro, dólar, yen y libra esterlina unidos por cadenitas. Tarde de tranqui con mis amigos de toda la puta vida.



El jueves era el concierto de El Guincho. Nos comimos una pizza en San Ildefonso regada con una cerveza del chino. De postre nos tomamos un iaio en Casa Camacho y de ahí al Nasti. El Nasti es tremendo: ahora cierran como un bar normal, a las 3.30, pero los precios siguen siendo de discoteca. Muy fuerte. Luego se quejarán, pero claro, tomarte un negrita con pepsi a las 22.00 hrs por 8 euros... ni que estuviéramos en Oslo. Y que tengan pepsi me parece un asco. Yo, personalmente, paso. El Guincho hizo un concierto de esos que recuerdas para siempre. Ahora son dos personas, el propio Pablo con los teclados y otro chaval muy moderno tocando el pad (o como se llame ese panel que le das con las baquetas y suena un beat). Tocó muy pocas de Alegranza, presentó bastantes nuevas y todos bailamos como si se fuera a acabar el mundo. Por ahí andaba Lourdes/Russian Red, que según un rumor ha estado persigueindo a El Guincho sin éxito. Para nosotros, el mejor rumor, las dos estrellas más rutilantes del panorama underground español teniendo una historia de locura de amor. Le pedimos a Lourdes una foto y muy maja nos atendió. Las dos últimas canciones del cocnierto fueron soberbias, y si no oí mal (El Guincho siempre lleva el micro bajísimo, entender las letras es misión imposible) en una decía todo el rato "Eres una voz en mi habitación" y en otra "Sabes que siempre seré un Jedi". Esta última seguro que no es así, pero es lo que oí. Al acabar el concierto había cola para ir a hacerse fotos con El Guincho. Será su último concierto en Espala antes de su periplo por UK, Alemania, USA, Ghana (???) y Australia. Henar le regaló un cuadro que hizo a partir de uno de sus visuales. Como era jueves, la gente se fue a casa, pero Henar no trabajaba al día siguiente y yo estoy en paro, así que quemamos unos cartuchos en el Fotomatón. Se nos unió un amigo de Henar, Víctor, que es una enciclopedia y con el que me batí en duelo de conocimientos. Ganó él, claro. El Fotomatón estaba desierto. En Moncloa, de vuelta a casa, me fijé en el cartelón que han puesto de Astor: Isabel Preysler firma como una señora pija, y Nieves Alvarez como una adolescente con problemas.




El viernes me desperté medio atolondrado y me puse en marcha. Había quedado con Adrián para comer en la fuckultad e informarnos sobre los doctorados. Llegamos tardísimo y ya no quedaban opciones de menú. Se me había olvidado lo crueles que son las empresas contratadas para dar las comidas en las universidades con la nutrición de los estudiantes. De primeroo sólo quedaban rollitos de pollo, que eran como unos rollitos de primavera bien cerdos con una salsa marrón cuyo pollo era una especie de choped en tiras. De segudno sólo había costillas frías y patatas fritas hacía una hora y media. Por ahí andaba, otra vez, Víctor, que estudia allí y no lo sabía. También estaba Luis. Cuando subimos a secretaría resulta que los viernes por la tarde no abren, así que nuestro gozo en un pozo y nuestro estómago lleno de comida de mala calidad. Adrián se iba a la filmoteca a ver un documental de orates y le acompañé al centro. En la programación de la filmoteca leímos el comentario menos atrayente del mundo. Resulta que este mes están haciendo un ciclo de Manoel de Oliveira, el director de cine que más tiempo lleva en activo. Su primera peli es de 1931, y la última de 2008. 77 años haciendo cine. Solo he visto dos pelis suyas: Um filme falado me gustó a pesar de su aureola amateur, pero la otra, que la vi en un encuentro con el director en Lisboa, me apreció uno de los coñazos más grandes que he visto en mi vida. El tío sigue dirigiendo, pero nadie le hace seguro porque es viejísimo, ya debe haber cumplido los 100. Aun así, está como una lechuga. Eso sí, un poco sordo. El comentario, que copio, era este:


"Casi siete horas de duración, planos larguísimos, en el límite material de la duración del carrete, cámara normalmente inmóvil, imponiendo un único punto de vista sobre perosnajes que suelen estar también quietos y se hablan sin mirarse y sin mirar a cámara, sino a un lugar indeterminado (...)"


No sigo que es aburridísimo.



Por la noche, cuatro chuches y a la cama, que el sábado teníamos un día completo. Primero, a ver Seussical a Alto de Extremadura. El grupo Amorevo tan producido como siempre, con adolescentes maricas bailando como si se acabara el mundo y padres medio religiosos medio buena onda aplaudiendo cada pirueta de sus retoños. El siguiente montaje, ya lo han anunciado, será Footloose. En el descanso nos piramos, que no llégabamos al concierto en La Casa Encendida. A la salida del colegio salesiano nos asedió una yonki que gritaba: "¡Dios catiga a quien se ría de mí!" Nos paró, nos contó que la noche anterior le había atropellado un coche en pleno Paseo de Eztremadura y que nadie había hecho nada por ella. Nos pidió ganchitos ("No muchos, que no tengo dientes") y Cocacola ("Pero la cocacola cuando ya no quieras más"). Iba con muletas y tacones. Muy Callejeros.



Los Hola a Todo el Mundo me sorprendieron. Para empezar, creía que cantaban en castellano. No, lo hacen en inglés. Y aunque tampoco están inventando nada, en España es muy raro ver a un grupo que haga ese rollo folk pasado de California de los 60. Muy comeflores en algunos momentos, excesivamente Arcade Fire en otros, conquistaron a un público batsante heterogéneo que abarrotó el patio del centro cultural. Los visuales eran un poco cutres (se veía el programa con el que lo hacían, el VLC, y el escirtorio del MAC). Son seis sobre el escenario, y durante una hora se tocaron los siguientes instrumentos: guitarras (eléctrica y acústica), bajo, batería, teclados, violín, ukelele, banjo, xilófono, acordeón, un acordeón mini, un bombo, crótalos, claves, flauta, flaute de esas que tienen un teclado... todo muy hippie y muy orgánico. No sé si me dejo alguno, pero fue pretty impressive. Cuando terminó nos cogimos el metro a Malasaña, nuestro hábitat natural. Nos tiramos en una plaza a comer patatas y beber cerveza hasta que llegaron primero Pablo y luego Ana, que nos llevaron a La Buena, un bar que a mí no me gustó la única vez que había ido, pero que el sábado sí. La música muy chula, garagera, muy de no conocer nada. Eso sí, si quieres algo de beber asegúrate de tener tiempo, porque la camarera se toma su tiempo para ponerte lo que sea. En nuestro caso, para más I.N.R.I., eran 4 mojitos, que los prepara con un esmero inusitado. Eso sí, quñe mojito más rico, recomendado. Santi había quedado con unos amigos en Casa Camacho y ahí continuó la noche. Nos encontramos con Paula y Chicho, que desde hace unas semanas son súper fans de Casa Camacho, aunque luego pagan los excesos de tanto iaio, que entra por las buenas y sale por las malas. Charloteamos de esto y aquello y Alber, Santi y yo corrimos al Elástico, que celebraba su segundo aniversario. Como siempre llegamos tarde, a las 2 en punto, pero ahí estaba Jorge para salvarnos y meternos en su lista. Dentro, ya habían empezado The Duloks, unos teenagers de Londres que a la segunda canción ya aburrían. La cantante era un poco brasas y estaba todo el rato intentando provocar sin conseguirlo. Claro, la pobre no sabía a qué público se enfrentaba. Por lo que dijo entendimos que una tal María Alfaro le había enseñado las tetas y ella le contestó: "I'm not horny" o algo así. Nos encontramos a Maryta y a Vero. Durante el concierto notábamos una presencia extraña cerca, como de peli de miedo, y resulta que dos Horrors se estaban tomando una copa al lado. Uno de ellos daba miedo de verdad, con cara de cera y pelo peluca. En cuanto pudimos ponernos el sello salimos a por cerves chinas y comprobamos, one more time, que Madrid es un pañuelo. Resulta que Jorge conoce a Miguel, amigo de mi prima Lara de la uni. La sesión de los Horrors fue un poco aburrida y a pesar de que luego el residente del Elástico tiró de hits fáciles para levantar los ánimos, nosotros nos fuimos por donde habíamos venido.



El domingo me levanté bastante frescales. Habíamos quedado para ver Camino en los Kinepolis. Dos horas antes estábamos merendando como viejas (otra vez) en el VIPS. Tortitas y té. De Camino diré que me dejó un poco indiferente, que está bien hecha, que la niña será una lolita en dos años (como dice Adrián, pondrá cachondo a Luis Tosar en alguna peli), que el enfado del Opus Dei no tiene fundamento porque no hay crítica ni nada, y que es casi una peli infantil. Es larguísima (casi dos horas y media) y le sobra metraje por todos lados. Esto es lo que pasa cuando el director, el guionista, el productor y el montador son la misma persona, que el criterio se desvanece entre tanta adoración a uno mismo. Manuela Vellés pasa de ser Caótica Sexy Ana a Beata Numeraria Nuria sin despeinarse, de lo mejor de la peli. Este año los Goya van a ser aburridísimos, ha sido un mal año para nuestro cine.

Agh, qué de cosas. Ya tengo las entradas para ver a CSS en el Razz dentro de dos semanas y para The Streets en Joy Slava. Qué ganas de los dos. Y Barcelonn nos espera con los brazos abiertos. Será la tercera visita este año. Amor por la ciudad.



Series: estoy ahora con una nueva sitcom inglesa que se llama No Heroics que pinta mucho mejor sobre papel que en pantalla, pero es entretenida y los capítulos duran poquito. Ocurre en un Londres donde hay superhéroes que conviven con los ciudadanos. Los portagonistas son unos superhéroes perdedores que ahogan sus penas en un pub sólo para héroes. She-Force es una chica con fuerza sobrenatural que tiene muy mala suerte en el amor, Hotness es un loser que puede controlar el fuego, Electroclash es una zorrita que controla las máquinas (y que usa su poder para tener tabaco gratis) y Timebomb es un gay español que puede ver el futuro, pero solo 60 segundos. Tiene algún putno divertido, pero no es nada del otro jueves.

Bueno, y qué chulos los vídeos de Christina Rosenvinge para promocionar su nuevo disco, El Labio Superior. Esta mujer va ganando mucho con los años, y es de las pocas que ha salido con dignidad del mainstream. A su rollo. Me encanta, quiero el disco YA.











Y para acabar, una foto que ha colgado La Prohibida en su fotolog que me flipa. Sci-Fi total.

9 comentarios:

zaratrusta dijo...

Molan los vídeos, pero en el primero parece que el perro la va a atacar! Que angustia!

zaratrusta dijo...

Molan los vídeos, pero en el primero parece que el perro la va a atacar! Que angustia!

Henar dijo...

lo que dice el grinch es ERES UN CABRÓN EN MI HABITACIÓN

que la grabé con mi cámara y lo ví el viernes con la MEGA RESACA e intentando entender qué COJONA decía Requena en ese vídeo que me mandaste por facebook

Miraste EMERGENTES?

kastorrr dijo...

yo estoy con borja. me mola más lo del jedi


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me encanta tus resúmenes acelerados del fin de semana.

camino me apetece tanto como la última de garci, pagada por aguirre

L. Elliot dijo...

Qué bien que os vengais a Barcelona. Vamos a necesitar ese empujón de energía madrileña!

ASTRAKUS dijo...

Vaya señor post.
Hasta las narices de los infraseres del metro, a favor de las pintadas pop en los WCs, super a favor de las series inglesas en general y radicalmente a favor de todo lo que haga la Rosenvinge.

Seguiré indagando por aquí a ver qué más tienes...
Un abrazo!

miguel dijo...

toma moreno! que labia tienes mozo. yo me hice un blog de garabatos, que yo no soy de unir letras con coherenicia..


que fotaza la de la prohibida, que guay..

has vuelto a la facul por lo del doctorado?

Lara Fernández Rodríguez dijo...

Joder Cristina está loca. Esta mujer me crea un cúmulo de sentimientos encontrados totalmente indescriptible. Quiero el disco ya!

Como te va todo? como van las cosas por Majadahonda/Madrid? Al final vendrás en diciembre?
Mañana empiezo a trabajar en Tossed, ahí no más!!!

arriscado dijo...

excelente chronicle. Iba a actualizar ahora, pero estoy por poner un link a tu blog y poner de titulo "tres cuartos de lo mismo". Me encanta la foto de la prohibida.