miércoles, diciembre 24, 2008

Inglis Pitinglis



¡Es navidad! ¡Por fin! creía que nunca llegaría. Me flipan las fiestas, porque veo a todos mis hermanos juntos y lo pasamos súper bien. Además este es el primer año con mi sobri, que tiene 7 meses y es un rollito de carne muy rico. Qué graciosa está. Felicidad y azúcar a partes iguales, para un ataque de buen rollo.

Este año estoy arruinado y no he podido comprar regalos. Me siento fatal. Pero me resarciré en 2009, que será el año de la crisis para muchos, pero para mí será el año en el que salga del agujero. Eso espero. El futuro lo veo cada vez menos punk y más treintañero acomodado. Fenomenal.



El miércoles terminé las clases, y desde entonces estoy más perro que nunca. Solo me apetece no hacer nada. El jueves, aun así, quedé con Adrián para ir a una mesa redonda sobre mujer y cine en los Golem. Llegué tarde, pero Adrián me dijo que solo me perdí a una canaria hablando de falos. Cuando entré en la sala, Inés Paris estaba diciendo que su peli "A mi madre le gustan las mujeres" era súper revolucionaria, ya que, siempre según esta directora, no hay películas de lesbianas. También nos instó a piratear en un arranque de rabia porque la peli nunca había sido editada en DVD. La pila de Cosmopolitan en la entrada de la sala predijo lo que parecía ser una tarde de feminismo de baratija, basado en revistas de belleza y en mujeres urbanas que van pisando fuerte pero que pierden las bragas cuando un hombre viene a salvarlas. Así que nos tragamos la peli (para comprobar que era todavía peor en 2008 que en el año en que se estrenó) y pusimos pies en polvorosa. Pasamos total de la mesa redonda. Nos fuimos al Rey de Tallarines y flipamos. Llevábamos muchísimo tiempo sin pisarlo y de repente había cambiado las cartas y, sobre todo, los precios. Atrás quedaron los días de platos a menos de 5 euros. Bye bye, cheap Madrid! Con la tripa llena de tallarines caseros me cogí un bus a Majadahonda.

El viernes nos las prometíamos muy felices, pero al final no salimos como queríamos haber salido. Santi y yo nos fuimos a ver a las Those Dancing Days al Ochoymedio, que celebraba su aniversario ocho y medio. La entrada costaba 14 euros sin consumición, ahí no más. De todas formas, lo merecían, porque el grupo de suecas nos dejó encantados. 5 chiquillas (algunas acabaron el instituto este año) que saben lo que hacen y que con un par de ensayos más serán la pera. El concierto era muy de andar por casa, cuando entramos, nos dimos cuenta de que justo detrás de nosotros entraba el grupo, nada de estrellas ni de sorpresas. Venían vestidas tal y como salieron a tocar. De las 5, nuestra favorita fue la bajista, una rubia loca con cara de Leslie Hall con 70 kilos menos que hacían bailes extraños moviendo únicamente su cabeza. No se podía fumar durante el concierto, porque la cantante es alérgica. Pobre. La cantante rollo soulera pero con la voz muy muy grave, muy chula.






Cuando terminó nos fuimos al Louie Louie, donde estaba Isa con unos amigos. Nos pusimos al día, que hacía mil que no nos veíamos, y luego se unieron Henar, Clara y Jose Ignacio, todos con algún amigo. Nunca había estado en el Louie Louie, y me recordó muchísimo a un bar mítico de Ponferrada que ya no existe, el Saloon. En Ponfe hay bares guays, algunos que ya quisiéramos tener en la capital. Los que llevaban el Saloon, tras el cierre, abrieron uno que se llama Tiki, y como su nombre indica, es un bar tiki. Nos encontramos a Manzanas y, como casi todas nuestras noches, acabamos en el Fotomatón dándolo todo. Me volví en un bus fantasma que me vino muy bien y que estaba lleno de adolescentes borrachos sin ningún tipo de respeto por el prójimo.

El sábado comí con mi madre, mi prima, mi hermano y su novia en La Viuda Blanca. Comimos genial, pero NO SE PUEDE FUMAR. Después nos tomamos una copa en un bar de la Cava Baja en la que ponían torreznos caseros de tapa. Nos despedimos de mi prima, que se iba a Ponfe, y me puse en marcha hacia Conde Duque, que en la tienda Polar pinchaban Pinker y Nerf, los del Fotoma. De camino, en la calle Ballesta, me encontré a María, que va a parir en 3 meses y tiene un tripón como una pelota de baloncesto. En Polar estaban Adolfo, Nabo, Alber, Henar, Sara y Pep. No estuvimos mucho, preferimos irnos a Acuerdo a tomarnos unas cañejas. Acabamos en un sitio moderno que se llama La Palma 60 en el que por una caña te ponen un cocido nouvelle cuisine. El chef no paraba de caramelizar cosas. Henar nos invitó a cenarnos las sobras de la comida prenavideña que había organizado ese mismo día y para allá que fuimos, a zampar pollo asado de La Camocha. Allí empezó la noche y acabaron mis recuerdos.




El domingo llegó un día esperado: Leti organizaba uno de sus famosos mercadillos. Nos plantamos en su casa con la merienda y lo pasamos genial viendo como nuestras amigas se peleaban por vestidos finos a precios de risa. Leti tiene una casa chulísima, con dos conejos buenos que se odian entre sí.

El lunes nada de nada, perreo en casa, limpieza, y viaje al aeropuerto a recoger a mi hermana pequeña, que llegaba de Londres. Estuvimos más de una hora esperándola, y al final resultó que le habían perdido la maleta con todos los regalos de navidad. Estaba con un humor de perros cuando la vimos.



El martes más llegadas: mi hermana, mi cuñado, la madre de mi cuñado y mi sobri. Comida en casa, tarde de juegos con la niña, compras de última hora y a dormir.

Feliz feliz de que ya esté aquí la navidad. Y esta noche, a cacharrear con mi nuevo portátil.

Y con muchas ganas de ver a Miguel el viernes y de la fiesta de fin de año de este año, que va a ser íntima y un poco out of control (espero)

Los festivales 2009 pintan regular y bien. El FIB ha confirmado a Franz Ferdinand, Kings of Leon y Paul Weller. Aburrido y previsible y carísimo. El Primavera Sound, por su parte, anuncia comebacks en toda regla: My Bloody Valentine, Throwing Muses y (yeah, yeah yeaaaaaaah!) ¡The Vaselines! Eso sí que es dar la campaná. Qué ganas. A ver si puedo ir.

1 comentario:

Henar dijo...

"Acabamos en un sitio moderno que se llama La Palma 60 en el que por una caña te ponen un cocido nouvelle cuisine. El chef no paraba de caramelizar cosas. Henar nos invitó a cenarnos las sobras de la comida prenavideña que había organizado ese mismo día y para allá que fuimos, a zampar pollo asado de La Camocha."

Me he meado de la risa con esta parte del texto. Meu Deus qué ciegal llevabas ese día, que te llevaba yo del brazo por la calle San Bernardo y en la cola de la COOL me gritabas al oído la parte de la canción de Nacho Vegas en la que Cristina le decía "AY NO LO SÉ NACCHHO", e imitabas muy bien la pronunciación de la CH de la Rosenvinge

Bueno, hoy A PREPARARSE

Rebasaremos el límite de las 4 de la mañana?